¿Qué es el Zero Waste? ¡Aprende a reducir al máximo tus desperdicios!

Tiempo de lectura: 7 min
Redacción Banco Pichincha
07 de septiembre 2021

Vivimos en un momento crítico para la Tierra. Con la vida ajetreada que llevamos, no hacemos conciencia sobre el impacto ambiental de los hábitos que tenemos y de todo lo que compramos, incluso sin necesitarlo. Tanto los alimentos empaquetados, así como las cosas que acumulamos en nuestra bodega están generando un impacto sobre el planeta.

En julio, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) nos advirtió que ya hemos agotado todos los recursos disponibles para este año. ¡Y es que lo estamos devorando todo! Por eso, hoy más que nunca debemos hacer conciencia y tomar acciones sobre nuestros hábitos de consumo. El movimiento Zero Waste (Residuo Cero) es una gran alternativa para empezar, aquí y ahora. ¡Vamos!

millones de toneladas de residuos sólidos se producen cada año en el planeta. (ONU)

Zero Waste, más que una simple tendencia

Zero Waste o Residuo Cero es un movimiento global que promueve la conservación y optimización de los recursos disponibles en el planeta. El Zero Waste impulsa el consumo y la producción responsable de artículos, materiales y envases, para reducir el volumen de los residuos contaminantes que producimos a diario. 

En otras palabras, la filosofía Zero Waste pretende que tomemos conciencia de la cantidad de basura que generamos; desde nuestras decisiones de compra, hasta la manera en la que desechamos lo que ya no usamos. La iniciativa Residuo Cero nos impulsa a sacar de nuestra vida los productos con agentes contaminantes que causan un gran desperdicio por su corta vida útil.

El movimiento nace de la alarmante situación ambiental del planeta y la necesidad imperativa de reducir nuestra huella de carbono. Por eso, hoy más que nunca debemos seguir a iniciativas sostenibles como ésta, para dejar un planeta habitable a las futuras generaciones.

El Zero Waste en el mundo

El Zero Waste es un movimiento que no solo se enfoca en los hábitos de consumo; también se preocupa del manejo de los desechos. Por eso, existen organizaciones internacionales, como el Zero Waste International Alliance (ZWIA), el World Resources Institute o el Zero Waste Europe. Estas entidades impulsan políticas para que empresas y ciudades de todo el mundo gestionen responsablemente su basura. Además, promueven programas para la correcta incineración de desechos en los vertederos.

También se enfocan en educar y capacitar a la sociedad, organismos públicos y privados, sobre los beneficios económicos y ambientales de la reducción y gestión adecuada de la basura.

En Ecuador, el movimiento Zero Waste tiene cada vez más acogida gracias a un sinnúmero de tiendas que promueven el uso de productos naturales y biodegradables, así como la compra a granel y la reutilización de envases plásticos. Además, según datos del Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, en el país ya contamos con alrededor de 11 centros de acopio y ocho empresas recicladoras, todas certificadas por esta institución gubernamental. 

 

Curiosidades

¿Sabías que San Francisco, California, en Estados Unidos es una de las ciudades pioneras en adoptar iniciativas Zero Waste? Muchas autoridades del mundo visitan sus plantas de tratamiento de residuos para tomar nota y aplicar los procesos en sus ciudades.

 

Las 5 R's del Cero Desperdicio

La tendencia Zero Waste se basa en 5 principios, que son pilares fundamentales para reducir al máximo nuestra producción de basura. ¡Analicemos cada uno de ellos!

Las 5 R's del movimiento Zero Waste o Desperdicio Cero

 

1. Rechazar

Según las Naciones Unidas, cada año se usan hasta 5 billones de bolsas plásticas, que pasan por basureros y terminan en el mar. Por eso, el primer paso es sacar del radar las cosas que no necesitas o que tienen una vida útil muy corta; como los productos con empaques innecesarios. 

Decir que no nunca estuvo tan bien visto porque rechazar es el primer paso para generar menos desperdicios. Es quitarle a las cosas la oportunidad de convertirse en basura, desde el momento en el que estás haciendo tus compras. 

2. Reducir

Una vez que le hayas dicho adiós a lo que más contamina, es momento de reducir al máximo el uso de otros productos que impactan al medio ambiente y reemplazarlos por opciones más ecológicas. Sabemos que, incluso, esas opciones pueden generar desperdicios contaminantes, así que lo que deberías hacer es alargar su vida útil el mayor tiempo posible.

Estadísticas de la ONU nos muestran que cada minuto se compran alrededor de 1 millón de botellas plásticas a nivel mundial. Tú puedes poner tu granito de arena para que esta cifra disminuya o bien para que esas botellas no terminen directo en el vertedero. Y por eso, los siguientes principios que aquí te explicamos son fundamentales.

 

 

3. Reusar

La obsolescencia programada nos dice cuándo algo ha llegado al final de su vida útil. Una botella deja de servir cuando te acabas la bebida, tu teléfono caduca cuando sale un nuevo modelo o ese pantalón que deja de gustarte porque apareció una tendencia de moda diferente. 

A pesar de estas imposiciones, muchas cosas tienen más vida útil de lo que crees y por eso, antes de reciclar es fundamental que empieces a reusar. Busca en casa aquello a lo que puedas darle un nuevo uso, por ejemplo latas y envases de vidrio o plástico, madera, bolsas, todo lo que puedas y únete al ciclo de la  economía circular.

4. Reciclar

Es común confundir reciclar con reusar. Los usuarios o consumidores finales de un producto difícilmente podemos reciclar, ya que esto implica transformar el material, como algunos tipos de plásticos, en materia prima para crear algo nuevo. Así que usualmente son las empresas las que tienen la capacidad operativa para hacerlo. 

En caso de que no puedas rechazar, reducir y reusar algo, es mejor enviarlo a reciclar, pero ten en cuenta que esto no es posible con todos los materiales ni tantas veces como se desee. Para darte una idea, los plásticos PET se pueden reciclar entre tres y cinco veces dependiendo del color. El papel puede entrar en un nuevo proceso alrededor de seis veces. Luego, todos estos materiales se convierten en basura. Únicamente el vidrio y el metal son reciclables al 100% y pueden procesarse las veces que haga falta. 

Como ves, el reciclaje no es la solución a los problemas medioambientales, pero amortigua en cierta manera, y por un tiempo, el impacto que puede tener nuestro consumo. Por ejemplo, cada vez que se recicla 1 tonelada de papel, se salvan alrededor de 17 árboles. Pero lo que sí está en tus manos es crear un centro de acopio en casa en el que separes tus desechos en estas categorías:

  • Plásticos
  • Vidrio
  • Metal
  • Papel y cartón

Luego, puedes entregarlos a los recicladores y ellos se encargarán de continuar con el proceso correspondiente.

5. Reintegrar

Para que haya reciclaje es importante que los materiales no estén contaminados con desechos orgánicos. Es por eso que incorporar estos desechos en la tierra también aporta a que otro tipo de desperdicios pueda ser reciclados.

Cuando reintegras los residuos orgánicos a través de la composta, contribuyes a mejorar la calidad de la tierra. Según el Banco Mundial, solamente se composta alrededor del 5,5% de los residuos orgánicos en todo el mundo, cuando los desperdicios de la cocina pueden significar terrenos más ricos y saludables. Por eso, ahora es el momento de devolverle al planeta todo lo que te ha dado. 

5 razones para que empieces a disminuir tus desperdicios

Unirse al movimiento del Zero Waste tiene muchos beneficios que replican un impacto positivo en diferentes aspectos de tu vida y la de los demás:

  1. Ayudas al planeta: tu impacto ambiental y huella de carbono se reducirán considerablemente.
  2. Mejoras tu salud: porque cambias los productos envasados y procesados por alternativas más orgánicas y comidas hechas en casa.
  3. Ahorras dinero: si consumes solo lo que necesitas, le darás un buen descanso a tu bolsillo
  4. Apoyas a los comercios locales: si compras en la tienda o frutería de la esquina, estás ayudando a fortalecer los pequeños negocios de tu barrio.
  5. Aportas a tu legado: estás poniendo tu granito de arena para que tus hijos y nietos tengan un planeta más limpio y sostenible.

 

PRO TIP: ¡Comprueba que lo que vas a comprar es realmente sostenible, para no caer en la trampa del greenwashing o “eco blanqueo”! Son estrategias publicitarias engañosas que dan información confusa e irrelevante, para vender productos que en realidad no son amigables con el medio ambiente.